Memoria de Renedo de Esgueva

Renedo de Esgueva – municipio de la provincia y del partido judicial de Valladolid, de caserío concentrado, con buena urbanización y presidio por uno de los mejores templos barrocos de Castilla- es una villa de 850 habitantes, sitauda entre páramos cerratenses, a la margen izquierda del Valle y curso bajo del río que la apellida, en la zona Centro-Este del ámbito provincial, en su Comarca de Riberas y Cerratos, y a la distancia de 7 kilometros de la Ciudad del Pisuerga.

Su economía, hasta el presente siglo, fue esencialmente agropecuaria debido a la feracidad y riquerza de los predios de su Vega. La agricultura local dispone hoy de concentración parcelaria y de medios y procedimientos modernos de producción, pero la villa depende asímismo de numerosos puestos de trabajo en variedad de profesiones y,sobre todo, en industrias locales y de la Ciudad.
Los campos de Renedo a la luz de la Arqueología, vienen siendo morada del hombre, desde los tiempos neolíticos hasta nuestros días, como lo confirman algunas hachas de piedra pulimentada restos cerámicos de épocas váccea y romana, etc.
La superficie del término municipal es de 28,45 kilometros cuadrados y sus predios estuvieron cruzados en la Antiguedad por la calzada romana de la margen derecha del Esgueva y por el camino que, desde ésta, cruzaba el poblado y enlazaba con la vía romana que ahora se denomina Camino de los Aragoneses en La Cistérniga y Tudela de Duero.
Con la invasión musulmana que siguió a la Batalla del Gualete (711), la demarcación de Renedo estuvo incluída sucesivamente en el Emirato cordobés de la parte Al-Guf, en la Kura o provincia de Toledo, en el Califato de Córdoba y, últimamente, en Medinaceli.
Alfonso III el Magno (866-902) llega hasta el Duero en su obra reconquistadora y convierte sus márgenes en un cinturón bélico dotado de un sinnúmero de baluartes defensivos contra la morisma. A partir de entonces, gran parte de los términos y pueblos abandonados se conviertieron en patrimonio realengo y fueron dotados de castillos o fortalezas. De esta suerte, Renedo se convirtió en villa realenga, castrense y guarnecida de su cerca y bastión correspondientes con el fin de asegurar para las armas cristianas de la Reconquista su encrucijada de comunicaciones con los valles de Esgueva, Jaramiel, Duero y Pisuerga.
El carácter realengo de Renedo es lo que permitió a Alfonso VII el Emperador donar dicha villa a Valladolid en 1155, permaneciendo par éta en calidad de aldea realenga hasta mediados del siglo XIX. Entre las fechas aludidas, Renedo vivió las circunstancias del vecindario vallisoletano y recibió con relativa frecuencia la visita de reyes, príncipes y nobleza.
Como testimonio del aserto, citamos al político rebelde D. Juan Manuel, quien residió en la localidad durante el año 1312 debido a la minoría turbulenta de Alfonso XI.
El inquieto Infante de Aragón, D. Enrique, enemigo enconado del Rey Juan II de Castilla (1419-1454), entrenó su ejército en Renedo encaminándose seguidamente a luchar contra dicho Monarca en la Batalla de Olmedo (1445).
El 5 de Julio de 1506, Renedo -lugar frecuentado por el Rey Católico en sus cacerías- se convirtió prácticamente en la Corte de Castilla con motivo de la concordia celebrada por dicho Rey D. Fernando con su yerno Felipe el Hermoso, marido de la Reina de Castilla Doña Juana I. El Cardenal Cisneros estuvo presente en la conversación, mientras que numerosos magnates y los respectivos séquitos y soldados, esperaron a la conclusión de la plática a las afueras de la antigua iglesia, ya desaparecida, donde se celebró. Desde allí mismo, Fernando el Católico emprendió el camino de Aragón después de 30 años de buenos servicios a Castilla. Felipe el Hermoso regresó al castillo de Mucientes de donde había partido en la mañana del día precitado.
Habida cuenta del enclave estratégico que ha sido Renedo, sus moradores han presenciado en el Valle -y, a veces, vivido en el casco de su población- el paso obligado de racias, invasiones, ejércitos, ganado transhumante, comercio, tráfico mercantil, culturas, etc., ateniéndose a los peligros y ventajas que todo esto lleva consigo.
De la gran relación de acontecimientos acaecidos en la localidad en el transcurso de siglos, citamos los siguientes de la centuria XIX:

la ejecución del gran patriota renedense, su Alcalde “Zernuda”, por las tropas francesas al comienzo de la Guera de la Independencia.
la huída del vecindario cuando un ejército francés transitaba por el Valle.
las incursiones del guerrillero Saornil contra los convoyes de la intendencia francesa cuando se abestecían de víveres en los pueblos del Valle Esgueva.
la estancia de alguna partida carlista.
la emancipación de Renedo al convertirse, a mediados de dicho siglo, en villa completamente exenta de Valladolid “con jurisdicción civil y criminal, alto, bajo y mero mixto imperio”, con término, alcaldes, jurisdicción, regidores y funcionarios propios, etc.
el azote que significó para la villa la desamortización, ya que obligó a emigrar a la cuarta parte de su vecindario.