Casa-Palacio de los Power

Historia

 

Power es uno de los muchos apellidos de origen irlandés que en Vizcaya. La mayor parte de ellos provienen de los numerosos católicos que, huyendo de las persecuciones de Cromwell y otros políticos ingleses, se asentaron en las costas vizcaínas en los siglos XVII y XVIII. Curiosamente, lo mismo ocurre con el Smith del arquitecto que nos ocupa, puesto que desciende de un irlandés que llegó a Bilbao en 1726.
Ricardo Power era uno de aquellos industriales del pujante Bilbao de principios de siglo. Tenía fábricas de derivados del yute en Miravalles y en La Peña; asimismo formó parte del Consejo de Administración de la Sociedad Anónima “Marítima Vizcaína”. Su residencia de Neguri (ya desaparecida) era muy popular entre la plutocracia bilbaína, y eran famosas las representaciones teatrales que allí tenían lugar, a cuyo fin el propio Manuel María Smith habilitó un escenario en el gran hall de la mansión.
Pese a todo, Ricardo Power decidió abandonar Bilbao y trasladarse a Valladolid. Fue entonces (1919) cuando él y su hermano José encargaron a Manuel María Smith el proyecto de esta casa de campo.
Smith diseñño el proyecto con sumo cuidado, pero lamentablemente no puedo atender laobra con la atención que solía prestar durante todo el proceso de la construcción, controlando y disñando incluso los detalles más insignificantes. Esta casa de campo se realizó durante la época de máxima producción el arquitcto y Smith, al mismo tiempo, estaba dirigiendo obras en madrid, Zarauz, Biarritz y en las zonas residenciales de los alrededores de Bilbao. Todo ello explica el que no pudiera realizar el titánico esfuerzo que pocos años antes había llevado a cabo en la Casa Claverías de Cáceres (proyectada en 1913), adonde Smith acudión en numerosas ocasiones para comprobar la marcha de las obras y donde, además, contó con la colaboración de un hombre de confianza, el capataz marcos Zamalloa, con quien intercambió correspondencia casi diaria. Esta ausencia del arquitecto durante la construcción de la casa de los Power es, quizá la causa de las muchas variaciones que hay entre el proyecto y la definitiva realización.
Fue la primera oportunidad que tuvo el arquitecto de construir una casa de campo en medio de la Meseta castellana. Smith, que siempre estudiaba minuciosamente la ubicación y la ambientación de sus construcciones, seguramente contó con algún repertorio fotográfico de la arquitectura popular de la zona, pues, si bien no tenemos prueba documental de ello en este caso, así solía documentarse para el resto de las construcciones que proyectó para fuera del País Vasco.
La solución definitiva no tiene nada que ver con las más comunes variantes de la obra del arquitecto: arquitectura de estilo inglés, montañesa, neovasca,etc. Aunque hay que enmarcarla dentro del regionalismo arquitectónico de principios de siglo. Inclulso podríamos decir que es un intento de “arquitectura regionalista castellana”.
El regionalismo arquitectónico es una consecuencia del regionalismo politíco y cultural de una sociedad en crisis. En esta misma sociedad de principios de siglo, nació el modernismo, si bien con planteamientos antagónicos. El regionalismo arquitéctonico fue una evolución de los historicismo del siglo XIX, pero no se le puede considerar como un corolario del eclecticismo. Los arquitectos regionalistas intentaraon realizar una arquitectura nueva y auténtica, sacada de las raíces de cada región, por lo que estudiaron pacientemente la historia de la arquitectura desarrollada en cada una de ellas, así como la arquitectura popular. Su trabajo no fue el de una simple copia, sino que hubo una verdadera recreación artístsica, junto a una evoación histórica.
Dentro de este contexto, Smith concibió una planta con patio central, que puede recordar a los cortijos o a la citada Casa Claverías, la diferencia radica en que en la casa Power no hay dependencias de servicio, establo, etc. en torno al patio, sino que correponden a las piezas residenciales o principales.
Los muros del edificio son de sillarejo en la planta baja, mientras que en el resto son de mampostería con verdugadas y pilastras de ladrillo. El ladrillo aparece también en arcos, dovelas, dinteles, impostas, cornisas, etc., y de dejó visto, mientras que la mampostería se encaló. Este sistema constructivo de mampostería con verdugadas de ladrillo no fue utilizado por Smith con asiduidad y demuestra el esfuerzo del arquitecto por adapatarse, puesto que es abundante en la arquitectura popular de la zona.
La utilización del ladrillo en esta zona de Castilla tiene una indudable ascendencia mudéjar no sólo por los dibujos de la fábrica, sino también por las guarniciones de los huecos, el sistema de verdugadas, y muy especialmente, por las cornisas, realizadas mediante combinaciones de ladrillo condos o tres filas de tejas que avanzan unas sobre otras.
Dentro de este contexto hay que situar la utilización del ladrillo en esta obra de Smith. Concretamente las cornisas de esta casa Power tienen un esquema muy complicado: un a zona inferior con canecillos de ladrillo colocados a sardinel y, entre ellos, hiladas de ladrillo voladas a tizón y a sardinel, con pequeños retranqueos. Sobre los canecillos hay tres hiladas, presentando la intermedia una disposición en dientes de sierra. La zona superior está formada por cuatro filas de bocatejas, que vuelan unas sobre otras rellenando los huecos entre tejas con mortero. Este alero ha sido estudiado en un reciente trabajo publicado por la Universidad de Valladolid. También hay combinaciones de ladrillo de disposiciones variadas en la imposta de separación del piso segundo y tercero de la fachada del fondo del patio.
La misma ascendencia mudéjar tiene el uso del ladrillo en el trasdós de los arcos y ventanas, donde, como es habitaul, el enladrillamiento presenta gruesa llaga de argamasa. Lo mismo podemos decir del friso de arquillos ciegos que aparecía bajo el alero en el primitivo proyecto.
Las chimeneas son igualmente de ladrillo visto, y una de ellas tiene la desmesurada elevación frecuente en la zona.
Smith consiguió un conjunto de expresiva policromía mediante la combinación de la mampostería encalda, el ladrillo visto, trabajado con esmero, la madera de algunas de las solanas, las rejas de las ventanas y los balcones, y las tejas lomudas típicas de Castilla.
Esta policromía está presente además no sólo en el exterior del edificio, sino también en su interior, pues en éste las gruesas roscas de los arcos, de puertas y ventanas, los curiosos salmeres, los dinteles, las impostas,etc., presentean la misma disposición del ladrillo visto con juntas de argamasa. Todo entra de lleno en la valoración pictórica que Smith y, en general, todos los arquitectos regionalistas dieron a los edificios, concebidos como entes plásticos más que tectónicos, en los que la decoración era muy importante. Efectivamente, esta casa de campo es una construcción pictórica, que se puede valorar plásticamente, y tiene una calidad y una variedad cromática superiores a las de los edificios de “estilo montañes” construidos por Smith. La pictoricidad o la calidad pictórica es consustancial a la arquitectura de principios de siglo y es muy evidente en los edificios modernistas, en los del regionalismo andaluz, en los de estilo inglés del norte de España, etc., si bien los orígenes hay que buscrlos muchos años atrás, puesto que Collins ya los apunta en la arquitectura del siglo XVIII de Vanbrug y Hawksmoor.
En esta casa de campo, la decoración se centra principalmente en la fachada principal y en la del fondo del patio, puesto que el resto es bastante austero.
La fachada principal está flanqueada por unos cuerpos extremos ligeramente más elevados que el resto de la misma. Estos cuerpos presentan esquinales, impostas y basamento de sillarejo visto, mientras que el resto estaba encalado, a excepción de las roscas de los arcos de la planta baja y los marcos de los vanos del primer piso, que son de ladrillo. En la parte alta, hay una galería de pequeños vanos de medio punto. Había balcones volados de herrería, con un diseño muy sencillo (diferente al de esquemas de rosetas inspirado en los de las construcciones populares vascas, que Smith utilizó en la mayor parte de su obra); este detalle pone en evidencia una vez más la preocupación del arquitecto por seguir rigurosamente los trazos de las construcciones populares locales. El cuerpo central tiene una gran entrada en arco con rosca de ladrillo, escudos en las enjutas y un gran alfiz, sobre el que se levanta otro pequeño cuerpo de ladrillo visto. Este arco daba acceso a un zaguán desde el que se llegaba al patio. A ambos tiene el complicado sistema de cornisa de tejas y ladrillo que hemos descrito anteriormente.
Smith había concebido toda esta zona central en ladrillo visto. en otro ante proyecto había solanas de madera adinteladas en el primer piso. En la definitiva realización se suprimieron los pináculos que se preveían sobre el tejado.
Por otra parte, la fachada del fondo del patio es el verdadero ingreso a la vivienda propiamente dicha, puesto que a través de ella se llega a los vestíbulos y al hall. Se accede a través de un arco rebajado con clave modurada, y había una elegante rejería. Smith había previsto que esta zona fuera de ladrillo visto y que el ingreso estuviera flanqueado por pilastras salomónicas de ladrillo, pero finalmente se realizó de sillarejo. Sobre la arcada, hay un triple vano de medio punto con dovelas de ladrillo visto y pilares del mismo material, si bien el arquitecto proyectó un único vano flanqueado por pilastras de ladrillo, sobre el que disponía un frontón triangular, con pináculos de bolas, que se adentraba en el tercer piso. El tercer piso, realizado en su totalidad con ladrillo, permite que este setor zaguero se eleve por encima del resto del edificio y aumente el pintoresquismo del mismo. En el arranque hay una imposta realizada por la combinación de varias hiladas de ladrillo. Tiene tres solanas adinteladas, con pilares y zapatas de madera talladas con motivos geométricos diversos. Smith había proyectado la construcción de grandes garitones volados de ladrillo, sobre repisas cónicas y ricamente decoradas, situados en los ángulos y lienzos murales. Estos garitones estaban reinterpretados de diversos edificios del gótico hispanoflamenco (pensamos en el Palacio del Duque del Infantado de Guadalajara y en el Castilo de Manzanares el Real). Finalmente fueron suprimidos y sustituidos por sencillos vanos geminados en álgunos puntos.
En una de las fachadas laterales proyectó un palomar cilíndrico, con cubierta cónica, también de ladrillo visto.
El resto de las fachadas eran muy sencillas: se marcaban los esquinales y las impostas, y había ladrillo visto en el marco de las ventanas, que en su mayor parte tenían remate rebajado,etc.
En un principio se pensó que el semisótano estuviese destinado a dependencias de servicio: cocina, antecocina, cuarto de calefacción, lavadero, etc., aunque en la práctica estas dependencias ocuparon la planta baja.
El primer piso tiene acceso a través de un zaguán desde el que se llega al patio, al fondo de cual, y a través de un arco rebajado, se abre la zona de escaleras que comunica con los porches, uno a cada lado de la entrada. Junto a uno de los porches estaba el hall, con el arranque de la escalera, varios rincones rincones para lectura y charla, un tocador y un lavabo. A través del otro porche se llegaba a un vestíbulo y a un comedor, próximo éste al office y a la escalera que subía desde la cocia.
Una de las alas del patio estaba ocupada por los cuatro dormitorios principales, un baño, un aseo y un gran salón. En la otra ala había un patio cubierto.
En el sector de la fachada principal, sobre el ingreso, había dos pequeños habitaciones con galerías acristadas: el fumori y la serre, ambas unidas por una pequeña salita. La serre comunicaba con un gran salón; y el fumori, con un segundo comedor, unido al patio cubierto citado anteriormente.
Los pisos segundo y tercero estaban destinados a dormitorios y baños.
Dentro de la obra Smith, en la que predominan las formas aglomeradas rectangulares o en L, se trata de una planta extraña por estar dotada de patio central, aunque el número de piezas y su distribución enlaza claramente con la serie de grandes residencias construidas por el arquitecto incluso hay habitaciones como la serre que son de clara influencia inglesa.
Esta casa de campo tenía una serie de dependencias secundarias, que seguían el mismo estilo de la casa principal. Hay, además, una gran portalada, que era el ingreso principal de la finca, con hueco de medio punto flanqueado por pilastras y con un escudo con leones rampantes en la parte alta. Esta portalada fue traída por Ricrdo Power desde Renedo (Santander) hasta Renedo de Esgueva, en un intento de hermanar ambas localidades homónimas. Asimismo, esta portalada ha sido citada en el Catálogo Monumental de Valladolid.
La casa, proyectada en 1919, tuvo una ampliación lateral años más tarde, pero estas obras no fueron diridigas por Smith. Durante la Guerra Civil española sufrió graves deterioros y fue hospital de los soldados italianos. En la actualidad pertenece al Ayuntamiento de Valladolid, al igual que la finca circudante, y se encuentra en estado de ruina insalvable.

A las afueras del pueblo, la casa-palacio que fue de los Power, mantiene con toda dignidad sus ruinas: la planta de abadía, el interior saqueado, las oscuras chimeneas, y un parque silencioso que parece el decorado de una opera romántica.
Cuando se menciona la casa palacio del parque, en las proximidades a Renedo, la inmensa mayoría piensa en los Power. Lo cierto es que, con anterioridad, perteneció al señor Polanco que utilizaba la mansión como fábrica de harinas. Según dicen, era un hombre muy poderoso, que al igual que sus sucesores, organizaba grandes fiestas con la alcurnia de Valladolid.
En torno a su persona se creó una de las leyendas que tiene Renedo. Cuenta la historia, que en uno de tantos banquetes, un invitado fanfarroneo de ser el más adinerado. Ante tan presunción, Polanco le otorgo el honor de escoger el mejor vino de su bodega. Fue entonces cuando, al meter el cacillo en la cuba, en vez de llenarlo de vino lo hizo de onzas de oro. Desde aquel entonces la lividez cubrió su rostro.
Posteriormente, y sin saberse muy bien por que, Polanco vendió sus posesiones del parque a los Power. Estos continuaron con la fábrica de harinas, en la que trabajaban cerca de una treintena de personas de Renedo.
Se comenta que igualaba en belleza a la mismísima, Rosaleda de Valladolid. Contaba con un jardín lleno de rosales, lirios, pavos, gansos y jilgueros entre otros pobladores. Tenía colmenas siguiendo la orilla del río Esgueva. Adornaban la casa de los Power, caballerizas, piscina, además de un teatro particular y una capilla. Solo en ocasiones especiales se oficiaba misa en ella, ya que los Power acudían a la iglesia del pueblo.
Entre otras propiedades en Renedo, contaban con una fábrica de yute que daba ocupación a cuarenta mujeres.
Era típico, por las tardes, dar la merienda a todos los niños del pueblo. Ansiosamente esperaban a la puerta del palacete un trozo de pan con chocolate. No obstante siempre había quien por no reconocerse necesitado, se negaba a hacer cola con el resto, aunque lo observara todo de cerca. Lógicamente alguno se ponía en la fila en más de una ocasión para evitar desaprovechamientos innecesarios.
Hay quien achaco la venta de la hacienda de los Power a una mala administración económica. Parece ser, no obstante, que contaba con industrias armamentísticas en Alemania y que, debido a la crisis económica internacional de los años treinta, se arruinaron.
El siguiente dueño fue Ustara, al que se perdió la pista durante la Guerra Civil. Nadie reclamo su propiedad y el Ayuntamiento de Valladolid se hizo cargo de la misma.
Con anterioridad al año 1936 llego a ser un colonia de niños y niñas huérfanos o abandonados. Luego, fue ocupada por soldados moros y tras ellos, italianos. La artillería también hizo uso de sus muros.
Desde el estallido de la Guerra fue hospital general, entrando en un ocaso lento, agudizado por los saqueos.
Esta casa construida por Manuel Maria Smith Ibarra en 1919 fue proyectada de la siguiente manera:
Los muros del edificio son de sillarejo en la planta baja, mientras que en el resto son de mampostería con verdugadas y pilastras de ladrillo. El ladrillo aparece también en arcos, dovelas, dinteles, impostas, comisas, etc… y se dejo visto mientras que la mampostería se encalo.
De todo esto ahora solo quedan ruinas.

VALLE DE LOS 6 SENTIDOS